Sábado Con "S" De «Silver Springs»

You could be my silver spring, blue-green, colors flashing. I would be your only dream. Your shining autumn, ocean crashing... Así comienza a recitar Stevie Nicks en ésta obra de arte. Canción de Fleetwood Mac del '77 que siento como la más representativa de todas las que he escuchado por éstos años. Y agradezco al muchacho de la pluma tatuaba en el cráneo por popularizar el tema "Dreams" en pandemia, porque si no fuera por él, no habría conocido ésta banda. O la habría conocido después, no lo sé. Pero me alegro escucharla de antes para tener un repertorio más abarcativo para el hoy, el sentir y tratar de sanar ahora.

Todavía no escuché éste tema otra vez. No al menos entero y a voluntad propia. Me aparece siempre en Instagram aquella performance del noventaytantos que todos vieron y yo no me atrevo ni a buscarlo en YouTube porque no soy masoquista... Es un tema que creo no poder escuchar, que todavía duele. Pero que me gustaría tocarlo. - Un tema que descubrí un tiempito atrás, antes de ver ciertas fotos. Aquellas fotos de quien yo amaba junto a una de turno, pero súper felices de la vida en aquellas aguas contaminadas. - No pude haber tenido tan mala suerte de, de repente, querer saber de sú vida intensamente y encontrarme con tales escenas. Todo color de rosa en aquél Verano pasado, creo. En Febrero del 2025. Y fué horrible. Era un goce, una burla hacia mí persona. Lo tomé así. Me sentí arrebatada y humillada, porque para colmo esa porquería de mujer había subido luego un video con sú amiga y ese tema, mí tema. Así que sentí que se estaban burlando de mí los tres... - And don't say that she was pretty? And did you say that she loved you? Baby, I don't wanna know. De ahí no supe seguir viendo más nada. Desde el año pasado no tengo "pruebas" de cómo le vá, ni me interesa. No me gustaría ver historias de un tipo necesitado que vá con una, con otra, que lo tuvo todo conmigo antes y le valió nada. No quiero verlo a él, incluso. Pero, lastimosamente, se manifiesta en mís sueños ahora.

Hubo una época en que ya no lo soñaba, por suerte. De hecho escribí sobre esa tranquilidad. Pero éstas semanas lo estuve volviendo a ver, que también escribí al respecto hace poco. Y hoy también... No recuerdo bien ahora. Los sueños los tengo que contar (o escribir, en éste caso) a penas me despierto. Pero no tenía ganas de levantarme. Mucho desgaste muscular últimamente, por suerte. Y los horarios corridos hacen que me duerma a las 4am para arrancar a las 9 ó 10am, pero como es Sábado ya me quedé hasta las 11am tratando de recordar lo que había soñado: Recuerdo estar en casa con mí hijo gatuto, hijo que ya no está. Y creo que él estaba ahí, conmigo pero en otro cuarto, ofendidos los dos bajo un mismo techo. Y él veía lo que yo hacía. No lo sé, de repente me escribe que quiere estar ahí (me manda mensaje en vez de acercarse y decírmelo en persona). No me acuerdo bien, pero terminé explicándole algo para luego culminar con un "dejá nomás" y acentuar mí descontento... Siento que nos habíamos peleado, que intentó que hagamos las pases y yo no tenía ganas. Es una estupidez el sueño pero fué un sueño con él, como si todo ésto no pasara. O al menos no tan brusco. Como si aún fuésemos algo e intentáramos reparar lo que tenemos. Aquella amistad que arruinó, junto a aquel cariño que me arrancó... El problema de éstos segundos soñados es que me desperté con más bronca, porque en los sueños es alguien que no supo ser en la vida real por cobarde ó inseguro. O todo eso. Todo lo malo que una persona pudo ser, lo fué. El egoísmo, por ejemplo, y todo lo que escribí hace unos días.

«Silver Springs» trata de eso: I know I could have loved you, but you would not let me. No entiendo cómo se deja ir a alquien que te amó tanto, que tal vez lo sigue haciendo pero ocultando, tapándolo con odio por tanto tiempo, por tantos años. No me entra en la cabeza. Fuí una persona muy directa, abierta a ese sentir y lo demostré. Nunca le oculté nada, nunca fuí con estúpidas indirectas ni vueltas. Fuí racional, frontal. Supe lo que sentía y expresé lo que quería. En el peor de los momentos, sí, cuando se estaba apartando, cuando estaba disminuyendo nuestra amistad. Pero no podía callarlo, tenía que hacérselo saber por si servía de algo. Por si de casualidad sentía lo mismo y por eso se estaba alejando, por miedo, porque uno nunca sabe. Menos de él, tan cuadrado, tan cerrado, organizado hasta ponerse horarios para sentir pareciera. Era raro que se abra, casual. Me decía todo y de todo, todas sus cuestiones, se descargaba conmigo, sobre sus amigos, sobre sus "amores". De repente, callaba todo lo demás. Se abría más en redes sociales que en persona. Publicaba que se sentía solo cuando yo le estaba al lado... Era horrible esa sensación de insuficiencia. Por eso lo detesto. No lo odio sólo porque no me aceptó más en sú vida, cual capricho. Lo odio porque fué desleal, me mintió, me culpó y continuó sú asquerosa vida estructurada como si nada. Dejando un puñado de dudas, dejándome con las ganas de quererlo, pese a todo... Yo podría entender muchas cosas si me las dijeran, porque mentes no leo y corazones tampoco. No me gusta suponer, me gusta saber. Entendería si él me hubiese dicho abiertamente "ya no quiero ser más tú amigo, recuperé a los míos, a los de mí infancia, así que ya no te necesito para opacar ésta soledad", pero no. Decidió desprenderse de la nada, cuando creí que en verdad teníamos algo profundamente genuíno. Lo suficiente para ser directo, correcto, cumplir con sú rol y responsabilidad. Porque yo fuí todo eso. Me comporté bajo esa regla de lealtad. Incluso antes estaba reacia a todo, a todos. No quería nada con nadie, ¿por qué aparecería alguien a hacerme sentir todo lo contrario, el quererlo todo y aceptarlo para luego dejarlo? No tiene sentido.

I say, "I loved you years ago". Tell myself you never loved me, no. - Creo que nunca sabré, de sú boca, qué es lo que quiso e hizo realmente. Pero con acciones creo entender más: No quiso nada, nada eterno, perfecto, sólido, real. Quiso y quiere a cualquiera por un rato y luego se vá. Seguro que con ésta mina ya no tiene nada, y lo habrá seguido haciendo con otras u otros. Así lo hará con más. También dejará, ó lo dejarán a él. Porque es una intermitencia, porque no encontrará una conexión real. No como la mía... Time cast a spell on you but you won't forget me. Y no, no es brujería, por más deseo y énfasis que yo le ponga, no se cumplirá como maleficio. Sino que se cumplirá por lógica, por karma, porque en verdad lo amé. Porque no me entra en la cabeza ni en el corazón cómo se puede dejar a alguien tan sincero, tan entregado a amar, como lo hice yo. Abiertamente... Fuí alguien que siempre estuvo con mujeres, nunca hombres. Nunca sentí nada por ninguno y él lo supo, lo sabe. Se tuvo que dar cuenta porque se lo escribí y se lo expresé. Lo abrazaba, lo besé una vez pero como saludo (saludo muy directo, por cierto). Lo tuvo que haber entendido bastante bien. Tuvo que haber sentido que fué un sentimiento verdadero. Porque yo no estaba ahí por sú género ni sú cuerpo, ni cómo se vestía ó cuánta plata tenía, ni cómo hablaba, trataba a los demás, ó cuántos títulos consiguió ni nada material. Yo estaba ahí porque estaba sintiendo sú alma. Y nunca tuve verguënza de sentir algo por un hombre, por él. Más niño que hombre, por inmaduro. Pero aún así lo quise. Pese a dudar de mís sentimientos al principio. Y no porque sea masculino, sino porque yo no quería sentir. Y aún así lo tomé, lo enfrenté. Me dije que ésto era lo que había y había que tomarlo. Era una oportunidad y yo no dejo las cosas por miedo ni nada. Así que lo amé el tiempo que pude. Y lo habría hecho toda la vida si me hubiese dado la entrada. Porque el "no quiero nada con nadie" había cambiado, en sú momento, al "quiero todo con vos". Pero con ese comportamiento tan estúpido que tuvo luego, me hizo cambiar al "no quiero tener algo así con alguien como vos", rotundamente. Porque no quiero a nadie que vaya de persona en persona, que tire culpas, que se limpie de todo cargo, que mienta, que oculte, que señale, que maltrate. Sólo quiero a alguien como el yo que fuí con él: Que ame. Que ame de verdad sin más, sin atajarse, sin rendirse.

You'll never get away from the sound of the woman that loves you. - Quizás ya no tenga mís audios ni en WhatsApp ó Messenger, pero ojalá recuerde mí voz. Ojalá me recuerde también con la voz de Stevie Nicks en cada canción de ella y Fleetwood Mac. Ojalá meterme en sú cabeza con cada melodía de aquello que escuchábamos y solíamos publicar, compartir. Así como yo lo recuerdo con Lana Del Rey, Mitski ó Marina, con «Fear & Loathing» específicamente, trás ser uno de los últimos temas que publicó en Instagram antes de que yo lo eliminara. También por lo que trata el tema, porque sentí que se estaba despidiendo y que no tenía miedo de ello. Que luego procedió a eliminarme de una vez, también. Y mejor, primero porque yo no podía ver más lo que publicaba (por eso lo dejé de seguir). Y, segundo, porque tampoco toleraba que él viera todo lo que yo subía y no hiciera nada al respecto (aunque me terminó bloqueando). Pero con un perdón bastaba, con un aceptar haberse equivocado, haberme dañado sin razón, era todo lo necesario para no terminar así. El arrepentirse de empujarme era lo justo. Nunca le hice nada hiriente, y lo poco malo que hice no fué con un propósito, y aún así traté de repararlo. Le dí todo lo que pude, lo que supe y más. Pero nunca bastó. Él ya había conseguido lo que quería, por eso decidió irse, descartarme. Ah, pero la peor persona del mundo, culpable de todo, era y soy yo. Yo soy quien debería de arrastrarme. ¿Soy yo quien debería de ir a buscarlo para rehacer la vida juntos? Olvidate. No es capricho ni orgullo, porque yo sí tendría los ovarios para ir a buscarlo si es lo requerido. Pero no es el caso, porque yo hice todo para que se quedara. Fué él el que no quiso y no yo quien lo alejó. Sú último mensaje fué eso, el no importarle lo que yo sentía. y con eso me quedé. Con ese mensaje de cobarde, a 10 días antes de sú cumpleaños. Que ya no recuerdo qué año, porque pasan volando... Pudo ser el anterior, como pudo ser el ante-anterior. No lo sé, no me interesa. Pero el mensaje fué claro, y aunque quise creer que lo escribió enojado, me parece que es lo más cercado a una confesión. Lo que quiso e hizo realmente: Nada. Aunque hubiese sido bueno que me lo diga en la cara.

So I begin not to love you. Turn around, see me runnin'. - Creo que nunca lo veré. Y si está donde estoy, no lo reconoceré. Porque no sé cómo está, cómo se vé, y tampoco me interesa. No sé si él sabrá si soy yo ó tampoco me reconocerá, ó si tampoco le importa. Lo único que espero es que, si lo hace, me vea de espaldas y yo no verlo. No querría encontrarme a quien se llevó todo de mí. No querría ver a quien tomó todo lo que le dí y se fué. No querría toparme con quien me debe una disculpa, una explicación tal vez, y no obtenerla justamente. ¿Para qué habría de reencontrarnos entonces? No quiero encuentros silenciosos, incómodos, y cruces ignorados. No quiero verlo para que él haga nada. Querría verlo para que me hable, para que me diga lo que pasó, para un perdón. Para darme esa paz que busqué por tanto tiempo y no pude, que él me sacó y tuve que reconstruírmela yo. Que aún lo hago. Mientras tanto, lo sigo odiando por todo lo que despilfarró de mí... Yo también tiré mierda, sí, lo estoy haciendo ahora. Pero al menos lo mío no es un meme. Es desnudar el alma, es la versión verdadera, y no un juego de víctima. No soy lo que él relata que fuí: Con lo que dice, se está relatando a él. Y espero que esa culpa lo persiga cada vez que no logre concretar algo serio con alguien, por todas las veces que habrá dictado algo malo sobre mí persona, victimizándose él... Creo que hasta sú hermana no quiere ni saludarme. Vaya a saber uno qué tanto habrá mentido, publicado, qué tanto habrá dicho, malhablado durante todos éstos años. Tirando indirectas por ahí así como lo hacía con sus amigos (en estados), cuando él estaba enojado con ellos. Cuando yo lo calmaba, trataba de que vea el lado bueno en vez de lo malo. Ahí se tuvo que dar cuenta que yo no lo quería sólo para mí, que yo no era egoísta como él. Porque si yo no hubiese querido que se arregle con sus amigos ó que salga con la de turno, habría hecho todo para boicotear cada situación. Y no lo hice, porque lo quería bien. Incluso si eso significaba darle la libertad. Liberación que dolió pero, asumo, que fué lo que deseaba. Deseaba a sus verdaderos amigos devuelta y el salir con cualquier ser que tenga boca para comérsela u otros orificios para metérsela... Debí haber tenido en cuenta lo que le escuché mencionar a una compañera que teníamos en común. Aquella habladuría de cuando nombraba a todas las que se había agarrado del equipo. Aunque en ese entonces aún no sentía cosas por él, pero debí quedarme con esa conversación, recordarla para no arriesgarme a tanto.

Was I such a fool? Lo fuí en parte: Lo dí todo sabiendo que todo iba a acabar (y mal). Pero fuí valiente por eso mismo. Porque invertí tiempo, cariño aún presintiendo que se iba a ir con todo eso. Fuí débil, sí. Lloré a horrores, como nunca. Pero a sú vez, esa pesadez y expresión de tal, me hizo entender que al menos supe amar una vez en la vida, de verdad. Y aún los malos resultados, supe entregarme con coraje y darlo todo sin atajarme. Él fué un imbécil, como la mayoría de los hombres-niño. Y yo fuí una ilusa, como la mayoría de las personas que sentimos tanto y creemos en poder cambiar para bien a ese imbécil que elegimos... Y la parte "mala" es que, aún con todo el odio, yo sabría amar devuelta. Pero a otra persona. Y espero que a la correcta, ésta vez. - Aún tengo fé, por más que éste tipo se haya llevado todo de mí, aún espero tener lo suficiente para la próxima. Juntar cariño, día a día, para poder entregárselo a alguien más próximamente. Mientras tanto, él rebuscará en sú cajita donde guardó todo lo que me robó. Escarbará lo que aquella vez le dí, cuando le falte amor. Amor del bueno, del real, del sincero. Cada vez que lo decepcionen ó simplemente no se sacee, sé que me buscará en sus memorias, entre canciones, en sús recuerdos, en los regalos que le dí, en las fotos de años pasados, en todo lo que le brindé y se quedó.

Supongo que algún día nos veremos, porque no vivimos tan lejos el uno al otro... No tendremos ya los mismos lugares recorridos, ni las mismas personas acudidas. Ni siquiera coincidimos con actividades habituadas. Pero siento que, en verdad, algún día nos toparemos pese a yo no quererlo. Podría ser mañana, en 1 mes ó en 2 años. Y no podría darle aquel puño en la boca que tanto deseo por el odio que le cargo ahora, porque me controlaría. Porque lo dejaría acercarse, saludarme, hablar si quisiera. Explicarme todo, si le apetece. Pedirme perdón si lo lograse aceptar (aceptar que se equivocó). Porque la más honesta, sincera conversación lo cambiaría todo (para bien). Lo dejaría, yo callada, ser lo que quiera ser conmigo en ese momento, si pasara. Desnudar sú alma frente a mí, como yo lo hice en sú momento. Decirme lo que me tenga que decir, si es que expresarse quisiera. Y en aquel encuentro, luego de escuchar todas sus divagantes palabras y excusas tal vez, le preguntaría al finalizar: And can you tell me, was it worth it?