Septiembre Fugaz.

A diferencia del mes anterior, sentí que Septiembre pasó más rápido. Quizás no más de lo que debería. Más bien, fué normal. Pero seguro más veloz que Agosto... Por suerte, me he logrado acomodar y continuar con la agenda de la vida:

  1. Seguir con los tratamientos, logrando mejorar mí condición y salud
  2. Seguir entrenando, "presionarme" con la rutina, volviéndola corta pero intensa
  3. Volví a comer bien, alimentarme y no tragar
  4. Sobreviví al inicio de la Primavera (a algunos melancoliza. yo no sentí mal alguno)
  5. Logré seguir trabajando, tratando de terminar proyectos y concretar ideas
  6. Me establecí económicamente, logré invertir en cosas para el hogar
  7. Igual salí de la rutina, porque siempre es bueno cortarla un poco
  8. Pude cambiar mí vuelo y estoy a punto de terminar la lista de sitios por visitar
  9. Y volví a escribir, desahogarme en éstos textos que nadie lee pero acá están para mí
Otro 29. Ésta vez, 29 del 9. Otro Septiembre que pasa, otro mes que avanza. Cada vez menos para el 2026. No puedo creer, si me pongo a pensar a fondo, que ya sólo faltan menos de 3 meses para que finalice el año. Básicamente, ya vivimos 3/4 del 2025. Siento que voy a buen ritmo, pese a varias caídas. Es que no te queda de otra que levantarte y seguir, dejar de pensar y actuar. Dejar de sobrepensar también y continuar, especialmente cuando algo no está en tus manos... Me había agustiado un poco con lo del vuelo modificado (y no por mí). Casi me resigné, me mentalicé el hecho de que quizás podría adaptarme. Pero no lo dejé así nomás, primero tenía que ver si lo podía modificar. Y así fué. Es que así es, primero hay que probar, insistir, a ver si funciona. Y si no funciona, resignarse. Pero al menos te quedás con esa tranquilidad de que lo intentaste. Y quizás parezca una tontera (porque es un vuelo), pero para mí es importante porque no es cualquier vuelo: Es uno de los pocos viajes que tengo porque es salir de éstos estructurados días y despejarse, distraerse, desprenderse y disfrutar de otras cosas que acá no hay. Dejar la tranquilidad diaria, la organización, los quehacerse y lo emocional para adentrarme al caos, al no sentir, al ver y oir otras cosas que no sean mís pensamientos, mís sentimientos, mís recordatorios, notas mentales, etc. Escapar un ratito y vivir más allá de lo que debería y tendría en donde estoy acá, ahora. Ser otra persona, tal vez.

Ser. Ser alguien que nadie conoce. Ser alguien que a nadie le importe. Es ser 1 extraño, que me desconozcan. Como cuando empecé de cero, esa intriga, ese secreto de ser. Esa duda, ese desinterés. Era lindo ser nadie cuando vine a vivir acá. Ahora, irónicamente, tengo que buscar ese anonimato en de donde vine. Donde nací y crecí. Donde me gustaría volver y quedarme, pero no puedo. Aún no. Quizás algún día lo logre. Quizás vuelva a ser lo que era, en parte, ó alguien más. Pero diferente a lo que soy ahora, seguro.

No me gustaría saber si voy a llegar más allá de los 34. Porque, según mí intuición, no llego a los 35 años. Pero me dá igual saberlo ó no, si se cumple ó no mí corazonada, porque la vida se trata de vivirla de manera fluída, y no de hacer las cosas rápido, forzadas por saber que (quizás) voy a morir de acá a 5 meses como máximo. No lo sé, siempre fuí así. Siempre viví el hoy, el momento, aprovechando cada instante, cada persona. Lamento mucho la gente que no es capaz de eso, que habla del mañana como si fuera seguro. Que no procura por el hoy y posterga todo... Los días están contados y a la Vida no la tenemos asegurada, pero nunca voy a entender por qué no lo entienden. Quizás soy demasiado salvaje para ésta sociedad estructurada, quizás quiero todo ya y algunos no pueden con esa idea. Vivo con apuro, pero disfruto. Si tengo que ir por algo, voy y lo busco. Ya no espero, ya no ruego. Ya no pido ayuda. Y si pido es porque en verdad la necesito, pero si no la toman, no reclamo. Sólo me desvanezco hasta re-organizarme y auto-ayudarme. Porque no puedo contar con alguien casi, no tengo alguien en mí vida que esté a la par. Entonces, ¿qué se hace? ¿Parar? - Me parece tonto aguardarse, esperar a que venga alguien que "te rescate", que te acompañe a hacer cosas que querés y que en verdad podés hacer sólo. Y yo no sé viajar en éste vuelo llamado Vida, pero prefiero perderme tratando de encontrarme a que esperar a alguien que me guíe. Soy de ciudad, conozco el movimiento, el lío, la bulla, el peligro y no le tengo miedo. Sé defenderme, sé resguardarme. Recuerdo haber dormido en una plaza, una vez, y no pasó nada. Recuerdo la historia de mí abuelo, quien durmió detrás de un cementerio, y tampoco pasó nada. Y ahí la duda popular: ¿Hay que temerle a los vivos ó a los muertos? - Hay que temerle a los vivos, porque los vivos dañan, denigran, hieren, discriminan, provocan, separan, creen en cosas que no practican, hacen cosas que no predican, en fin. Larga la lista para saber que es mejor estar con uno mismo que con cualquiera. Y eso es lo que la gente no entiende, la soledad. Tan grata que es y las personas la ven como lo peor, un castigo, una prisión. Si supieran lo que es ser auto-suficiente, independiente, creo que todos seríamos más felices por lograr hacer todo lo que podemos y queremos hacer. En vez de quedarse, estancarse y terminar siendo seres temerosos, inútiles, cobardes y, peor aún, frustrados como aquellos que culpan a los demás por no lograr sus metas.

Me topé con gente malicia, con profesionales que no me trataron (a mí parecer) como debieron. Soy una persona de bien, educada. Trato de ser lo mejor posible, me auto-corrijo si puedo. Tengo mís deslices pero sé que no merezco ciertas cosas porque no tengo malas intensiones por nada ni con nadie. No me faltaron el respeto en éste caso, pero sí la educación, y eso había estancado mís tratamientos. Pero el poder de elegir, la desición, la búsqueda, el no dejarse y las ganas de continuar sanando, me hicieron conocer maravillosas personas luego: Profesionales que me trataron (según yo) como corresponde y continuar alentando, apostando por mí salud. Y de eso se trata, de irse y no de rendirse ó conformarse. Alterar el camino, no el objetivo. No se trata de los ejemplos en sí, se trata de las situaciones: Insistir con lo mismo. ¿No podés? Cambiar el plan. La gente no cambia, pero quizás uno sí puede. El partir, encontrar lo que uno cree merecer. Porque llega un punto en que adaptarse no sirve y tenés que buscar lo que sentís que valés. Y eso quiero, lo que merezco porque sé que es así, porque sé que no hice mal y menos a ellos. Frustrados con títulos, diplomas, pero que la educación se la llevaron a Marzo y la tienen pendiente. ¿De qué sirve una carrera que no quisiste efectuar ó no te dá estabilidad emocional pero sí económica? Siempre está la cita "el dinero no trae la Felicidad" y siempre responden con la estúpida y materialista frase "prefiero llorar en un Ferrari", pero ¿saben qué? Yo prefiero no llorar. Porque llorar te lleva a nada, hagas lo que hagas y donde lo hagas. Es inútil. Y, para mí, es ser débil. Lo fuí.

La vida es corta para esperar un cambio. El cambio sos vos, tú voluntad. Cambiar de caminos si es necesario, cuando los que veníamos transitando no están llevándote a dónde querés porque te empezaron a obstaculizar. Es que tus mismas ganas de vivir la Vida te alientan. Eso tuve en cuenta siempre y ahora más, después de tantas trabas, porque me topé con que, a veces, es más difícil de lo que parece. Es un plan de Vida que últimamente se me estaba dificultando efectuar, no es fácil. Sí, pero no imposible... Ya no pienso en que, el día de mañana, sabré el por qué me costó tanto todo ahora y entender el por qué pasó todo como pasó, a dónde llegué y el por qué estoy ahí. No, ya no quiero respuestas porque me cansé de hacer preguntas que no supe responderme. - Cada vez me sumerjo más en el hoy, y trato de pensar en que todo lo que estoy haciendo ahora lo vale precisamente ahora, y no en el después. Quiero cambiar el decir en el futuro "valió la pena" por decir en el hoy "está valiendo el esfuerzo ahora". Ver resultados en el instante, no esperar a que pase lo bueno en lejanía, aquel motivo por el cual te está pasando algo malo ahora. No, quiero que lo que ahora cuesta, tenga su significado ya y no continuar soportando una derrota tras derrota con la excusa de que mañana tendrá un motivo ó explicación coherente y estará todo bien. No, quiero moverme ahora para ver resultados positivos hoy en vez de extender mí sufrimiento por algo que ni siquiera sé si voy a lograr y alcanzar ó tendrá sentido. - Como escribí antes, yo no tengo sueños. Los sueños son fantasías, mentiras piadosas, sucesos lejanos, cuentos. Y yo quiero realidad. Metas, proyectos, ideas, objetivos propuestos y alcanzados, ni más ni menos, que para eso estamos.

Volvió la Primavera, volvieron las flores y yo florezco con ellas. Me siento bien, mejor. Espero seguir siendo así, siguiendo así con esa ímpetud. Que nada ni nadie me revoque nada, aunque (como le decía a un amigo): No importa lo que te digan ó hagan. Importa cómo te lo tomes... Lastimosamente, con él me costó mucho cumplirlo. Fué alejarme de un ser que quería para todos mís días y no supe cómo hacerlo. En fin, no era "América, para andar conquistándola". No tenía que convencerlo para que se quedara tampoco. Era un ser humano, lo es. Con sus propios pensamientos y sentimientos, con su propio camino que sólo se atajó por un pequeño lapso de tiempo con el mío. Uno más en la lista de «personas que me tuve que cruzar para ser, dejar y crecer» y toda la Vida le voy a estar agradeciendo eso. Por las malas tuve que crecer, cambiar para bien, mejorar. Dolió bastante, pero lo supe sobrellevar. Es que tenía que pasar, y el aferrarse al dolor no está en mí lista de pendientes. Más bien el sobrevivir ante éstas situaciones y continuar viviendo con el legalo, aquél aprendizaje, y aquél auto-conocimiento, como escribí antes: El ayudarme a saber conocerme, entender qué es lo que quiero y lo que no, a dónde voy y para qué. Alteró mí camino de mala y buena manera. Me ayudó a quedarme, disfrutar hasta cierto punto, y saber irme cuando ya no era lindo lo que estaba pasando. En fin, espero que esa haya sido mí última lección. Y espero encontrar a alguien que, ésta vez, sí se quede. Mientras tanto, seguiré mí camino, por supuesto. No me paro, no me estanco. El que quiera "seguirme", que lo haga. Pero a la par, no delante ni detrás mío ni intermitente, sino en verdad conmigo. Que lo haga porque quiere acompañarme, no para ayudarme ó ayudarse. Porque para ayudarme me tengo a mí y sólo yo puedo con eso. Yo nunca usé a nadie, así que tampoco me usen. De ahora en más, cada ser que esté involucrándose en mís días, es un extra que la vida me está regalando tal vez. Bienvenidos sean, porque los regalos se toman, sean buenos ó malos, sabés que te ván a servir. Él fué bueno y malo a la vez, pero me sirvió. Porque enorme parte de mí no sería lo que soy hoy si no fuese por él. Gracias eternas por permitirme crecer. Dolió mucho pero lo valió.

En fin, Septiembre. Otro 29. El 29 del 9. Año 2025 que, si sumamos los números, también dán 9. Como el Dragón que, para la Cultura Oriental, es de la suerte. Espero tener suerte, aunque dicen que no existe, que somos nosotros los que logramos todo acorde también a lo que el Destino tenga escrito. Y la verdad es que sí, así que espero construir mí suerte a la par de lo planificado en mí ya escrita historia. Poder lograr lo que quiero hacer, deseo y necesito. Poder llegar a concretar todo sin problemas. Aunque sé que, cuando el Destino no está queriendo continuar con el capítulo de la manera en que uno lo quiere redactar, pasan cosas para anunciarte que "ahí no es" y te tenés que cambiar de carril, lastimosamente... Espero que me alcance la vida para sentirlo todo, verlo, oírlo, tocarlo. Espero tener esa suerte de no estar con-vida, solamente. Sino, en verdad, estar viviendo.