Siento que estoy escribiendo demasiado, sintiendo demasiado, y no me gusta. No quiero. No quiero sentir más, ¿de qué sirve? ¿En qué parte cabe de manera homogénea tener emociones en un espacio hermético, donde no entra ningún tipo de empatía, susceptibilidad, preocupación e interés por el espacio en donde vivimos y con la gente con la que convivimos, junto a los elementos de los cuales disponemos y necesitamos? - Me es muy difícil ser diferente, me es angustiante ésta cuestión ridículamente forastera en donde vivo. Nunca encajé en ningún lugar, pero al menos, en ciertas partes conocía gente como uno: educada, no salvaje, no invasivo, con ciertos límites. Acá me encontré con gente que confunde libertad con libertinaje, una libertad que no tienen porque sólo respiran y hacen las cosas de manera automática. No viven, sólo están vivos. Se levantan, trabajan, comen, toman, duermen. Y el ciclo vuelve a empezar... ¿Dónde quedó esa gente que peleaba por sus sueños e ideales? Esa gente quiero, esa gente busco. No la que se tropieza y se queda en el piso. Sino la que se cae y se arrastra, hasta que logre levantarse y caminar devuelta, para lograr correr y seguir con ésta carrera llamada Vida. No por tener que competir con otros, sino por simplemente terminar sú camino y llegar donde tiene, donde quiere llegar sin pisar a otros. ¿Dónde quedó esa gente? ¿Dónde se guardó el ser agradecido de existir, valorarlo y aprovecharlo hasta la muerte?
Siempre voy a lo mismo: Yo ya no tengo nada que hacer acá porque no encuentro mí camino. El sendero que venía recorriendo, de repente me empezó a poner piedras que no puedo correr y ríos que no puedo esquivar. Atravesé ciertos ríos sin molestarme el mojarme hasta la canilla, pero no encontré algo claro del otro lado. Sólo ramas, más piedras, ningún camino marcado para seguir recorriendo. ¿Qué hago? ¿Hago mí propio camino? Creí que lo estaba haciendo ya, pero siento que ya no puedo marcar más nada. Quiero irme, no quiero estar acá. Debo irme, no puedo estar acá. Deseo profundamente encontrar otro camino, en otro lugar. No el camino fácil, sino un camino diferente. Algo distinto al que vengo transitando. Un camino que yo pueda caminar y dejar algo más allá de mís huellas. Dejar mí filosofía, mís teorías, mís pensamientos, mís pesares, mís emociones, lo lindo y lo malo de sentir tanto, lo ridículo y lo grande de pensar tanto. El arte, el amar, mí música, cualquier crear. Como éstos textos, donde quizás alguien los lea y no se sienta tan "solo" por encontrar (aunque sea virtualmente) a alguien que también sintió. Pero no ese "solo" de soledad física, sino ese "solo" de vacío intercomunicacional. El hablar y que no te entiendan, el expresar y que no te lo reciban. El tener un pensamiento y que no estén de acuerdo y, por ende, no lo respeten. O peor aún, el contar algo y que interpongan lo suyo encima, como si fuera una competencia de "a ver quién la pasó más mal". - Creo que hay espacio para todos. Todos se quejan de no ser escuchados y las personas quieren ser comprendidas, aceptadas, pero esos mismos que exigen eso son los que menos atención prestan a lo ajeno... Básicamente, la gente pide lo que no puede dar y quiere lo que no pretende compartir.
Yo no soy eso, soy lo que todos piden y nadie quiere. Soy de escuchar y hablar, de corresponder. De analizar tú situación y tratar de comprenderte, ponerme en tú lugar y decirle lo que yo pensaría, haría. Sin importar que después hagas lo que se te plazca y me hayas hecho hablar (casi) por nada. No importa, ahí estoy. Así fuí siempre. No te voy a decir lo que querés escuchar, te voy a decir lo que siento que "necesitás" escuchar y podrías hacer a mí parecer. No lo que haría yo, sino lo que haría yo siendo vos. Porque sí, mís consejos no irían a cualquiera que no conozco, sino precisamente a alguien que conozco lo suficiente para saber cómo funciona y qué es lo que puede llegar a entender, interpretar, hacer y accionar. Soy la amistad que todos buscan pero nadie retiene, y nunca voy a entender por qué pasa eso... Me pasó muchas veces, tratar a alguien con todo el respeto y atención posible. Recuerdo específicamente dos casos, dos personas que me atrajeron puntualmente para algo concreto, y ambas dos siempre publicaban cosas sobre soledad, incomprensión, etc. ¿En serio? ¿Y qué era yo? ¿Una idea vaga? ¿Una ilusión? ¿El "demasiado bueno para ser verdad"? ¿Algo que no merecen? ¿Algo que no quieren? ¿Y qué es lo que quieren? ¿No se dán cuenta que hieren indirectamente a la gente que sí los quiere? - ¿Cuándo dejaré de ser temporal? ¿Cuándo encontraré a alguien que sí me valore y perdure, como yo perduraría a su lado? ¿Cuándo encontraré mí lugar en éste mundo? ¿Cuándo encontraré a alguien que sí sepa lo que quiere y trabaje para eso? ¿Tengo que irme para encontrarlo?
Me angustia estar en un lugar que me agrada pero infestado de gente que detesto. Quiero gente con alma, corazón, no una máquina de tragar y laborar. Quiero curiosos, exploradores, que salgan, que respiren. Ésto no es un "quiero viajar a París con el amor de mí vida", esas tonteras no ván conmigo. No es una necesidad de amigos, pareja, sino de encontrar a alguien que vea el mundo con otros ojos. Es un simple "yo también fuí a tal lugar, e iría a tal otro" sin necesidad de hacerlo juntos. ¿Es tán difícil encontrar gente libre? Porque la gente libre fué amada, fué bien recibida al nacer, fué planificada (o no, pero fué aceptada, al menos). Sin embargo, me encuentro con gente rota, mal-educada, odiada, frustrada, volcando su bronca hacia los demás... Se vienen las fiestas y peor. A 1 mes casi de Navidad y la gente está estúpida, sacada. Arrastrando mil cosas, como todos. Pero al menos unos pocos no somos capaces de culpar y descargarnos con los demás. Para eso está el Arte, no las personas. Y yo no puedo pelear con cada nefasto que se me cruza rayado. En serio, ya no puedo ni quiero.
El disolver del tiempo y la disolución de las ideas trata de eso, de ésta etapa que estoy viviendo en tener que dejar atrás metas que quería y no supe concretarlas. Pasó el tiempo y se desgastaron las ideas, porque las pocas que pude realizar, no fueron suficientes. Objetivos, proyectos, misiones, sueños tal vez, cada vez más corta la lista. Y no porque no tenga con quién hacerlas, sino porque mís alrededores "me impiden" continuar haciéndolas. Pero la culpa no es de ellos, sino que es la responsabilidad de ambas partes: Gente horrible como ser humano, y yo intolerante a esa horribilidad de personas. Y no puedo ir educando a cada mal-parido que me encuentro, no tengo por qué ni soy quien. Y sólo queda irme, rendirme de una vez. Tal vez, no soy tan fuerte como creí y debo ya dejar todo lugar donde traté de dar lo mejor de mí, donde insistí tanto. Aunque, pensándolo más ahora, creo que ya me estuve desprendiendo desde hace un tiempo, poco a poco.
Ya no trabajo con la gente que solía trabajar ni trabajo tanto de lo que tanto quería, con lo que inicié. Tengo trabajo al menos, sí, y lo valoro mucho. Sin embargo, no entreno como antes porque toda actividad tuvo sú final por cierto motivo. Y traté de reemplazarlo por otra, que también tuvo su vencimiento. Incluso tuve una persona especial, la única que en verdad pudo sacar lo mejor de mí, terminó sacando lo peor y hasta hoy yo ya no sé ni de su existencia. Incluso ahora, después de unos meses, lo volví a soñar. Pero a soñar "mal" y no como antes: Lo mandé fuera de mí vida, básicamente, tirándole parte de mí dolor. Un mandada que nunca tuve en la vida real, una despedida que no se me dió pero claramente la necesité antes. - Ya todo caducó. Toda persona a la que trataba, mucho ó poco, ya no trato. Todo lugar donde iba ya no recurro. Y los pocos espacios que quedan, a veces, ya no puedo ir como antes. Entonces, ¿qué queda para mí? Sólo voy al gimnasio y no es suficiente. Quiero actividades que acá no hay, que no encuentro. Quiero otra vida que acá estoy notando que no puedo. No lo sé, sólo veo eso como escapatoria. El, literalmente, escapar. Ojalá sea pronto, porque siento que estoy perdiendo el tiempo. Porque acá puedo hacer poco con todo lo mucho que siento. Y no quiero sentir ya, quiero hacer. Quiero progresar otra vez, intentarlo devuelta pero en otro lugar porque acá no está funcionando. Y quiero tratar con gente abierta, dispuesta, que le hables de música y sepa, de obras, de otras cosas. De enseñar y que me enseñen. No que sea cuadrada, estructurada y que cualquier tipo de conversación que quieras tener la relacione con la política y culpe al gobierno anterior sin asumir las consecuencias por quien ellos mal-votaron hace dos años. Sin olvidar mencionar el racismo ó la xenofobia, el clasismo, la homofobia que me encuentro en éste lugar atrasado (mínimo) unos 20 años.
En fin, no quiero ser como ellos. Tristes, vomitando su propio odio hacia los demás. No quiero disolverme con el tiempo ni que se genere la disolución de mí cuerpo. Aún no, tengo muchas cosas por hacer y para dar, muchas veces por intentar hasta lograr. Desde las más pequeñas hasta las más grandes, y de todo tipo. Pero una de ellas, la más importante, es estar bien. Gozar de buena salud mental, física y emocional. Tener esa paz que tanto quiero pero sin tener que morir, claro. Obtener esa tregua con la Vida, y que al fin nos pongamos de acuerdo.