Un tanto movidas éstas semanas, con días pesados que creí que eran algo de mala racha y pasajero. Por cuestiones de la Vida, astrológicas, lo que sea... Cuando terminó Octubre, creí que estaba todo bien. Sentí que al fin la vida se me estaba bien-encaminando, que todo había valido el esfuerzo. Y que al fin podía tener esa tranquilidad que tanto anhelé. Pero vinieron unos nuevos malos días, días que se hicieron tres semanas y que ya no vengo soportando. No me siento bien y cada vez peor. Tuve que buscar una guía, una ayuda que me tiren, que me digan qué hacer porque yo ya no sé: Mí madre. Alguien a quien no le cuento nada. Alguien quien no sabe cómo me siento, lo que pienso, por lo que paso. No sabe ni cómo vivo, nada. Porque no me interesa, porque no me gusta contar mís cosas. Prefiero escribirlas acá, el desahogarme, que nadie las vea y que si alguien las lee que sea alguien que no me conozca, que no me juzgue, ni que le importe ni se preocupe tanto ó lo contrario: que no crea que exagero. Pero que si se siente identificada/o sería conmovedor, y el hecho de saberlo sería mejor. Saber que alguien piensa así, se preocupa también por x tema, que se cuestiona lo mismo. Saber que alguien me entiende, sería una maravilla pero un extra. Un regalo, una yapa que quizás nunca lo voy a saber si la hay... En fin. Colapsé y creo que ya es la hora.
Como dijo mí madre, creo que ya es momento en que me vuelva. Sé que hace mucho no debería de estar acá, ya no puedo permanecer más desde hace un buen rato. Pero no supe irme antes, estuve y estoy en el medio, me quiero ir pero no puedo. Sin embargo, éste ya no es mí tiempo ni mí espacio, ni acá ni ahora. Creo que es tiempo de irse y no volver. ¿Cómo? No lo sé, pero ella me dijo que espere. Falta poco. Faltan meses, dos tal vez, con suerte. Para que ella vuelva a sú hogar y yo me vaya de ésta casa y me libere. Me libre de toda maldad que siento que me abraza y yo me dejo. Esa angustia de no pertenecer pero tener que permanecer porque no sé irme, dejarlo todo, abandonarlo. Soy de las personas con más constancia que hay, cuando alguien ó algo me importa. Pero ya no puedo, siento que se me acabaron las energías, las ideas, las ganas, el cariño, o lo que sea que me movilice para seguir.
Ayer colapsé y siento que ya no puedo más. No hay espacio para mí, no hay lugar, no hay motivo, no hay razón. Ya no tengo en qué invertir y ganar, más siento que estoy despilfarrando y desgastándome cada vez más. Así que sí, creo que ya es hora. Hora de irme. Hora de a poco desprenderme de lo que queda de mí acá. Hora de volver de donde partí para volver a empezar. No quiero, no quería y quizás no querré, pero no tengo de otra. Hora de abandonar, de rendirme, tal vez. De dejar de luchar, de dejar de pelear contra algo que no voy a vencer, que no vá a cambiar, progresar. No quiero esa cobardía. Siento que estoy siendo mí madre misma, pero es diferente y a la vez similar. No quiero huir, pero también está mí salud mental y, principalmente, emocional. Y no la estoy teniendo, no acá. Al final, me estoy yendo por lo que me vine. Una ironía, una paradoja. Me es triste, pero es lo que hay y que ya no quiero que sea ni haya. Y es la única forma que encuentro ahora. No es una solución, como le dije a mí madre, es un escape. Un escape como ella hizo y yo no quería hacer, ser ella. Sólo que yo sí me estaría llevando a los míos, tal vez. No lo sé, aún no sé cómo irme. Pero yo acá ya no estoy, no existo para nadie y nadie existe para mí. Es como si la casa ya estuviese vacía, deshabitada. Donde mís propósitos ya no influyen, no funcionan, porque no veo mejores resultados. Donde mí misión, tal vez, fué cumplida y mí estadía caducó. Quizás a mí objetivo no supe efectuarlo ó ya lo hice y no me dí cuenta, pero sé que tareas pendientes yo ya no tengo ni las quiero tener acá. Así que sí, tal vez ya sea hora, momento de desprenderse, despedirse. Momento de despojarse de éste lugar que traté de llamarlo hogar por más de 10 años, pero nunca supe hallarme (en parte). Donde quizás ya no sé lo que quiero, pero sí sé lo que no.
"Entonces ya es hora que vuelvas a Bs.As., eso estás extrañando. Y como fuíste ahora, te sentís bien allá." - Sí mamá, tal vez sí ya sea la hora. No ahora, pero pronto. No sé cómo, pero lo haré. Si no muero antes, tal vez... Ojalá me alcance la vida para dejar de vivir en éste miserable espacio y encontrar el mío, con esa tranquilidad que tanto creo merecer.