Dear Billy.

Resurgieron los fans de Stranger Things. Salieron de la cueva los Netflixvidentes tras su 5ta temporada. Así como de la oscuridad resurgió mí pasado...

No sé si podría decir que S.T. salvó mí vida, en parte. Si hubiese un modo parecido de decirlo pero de manera no-tan-fuerte, no lo conozco: No recuerdo exactamente cómo surgió todo, lo único que puedo contar de manera resumida es que, cuando murió una de mís perritas, por X motivo empecé con esa serie. Me llamó la atención ésta inspiración ochentera que tenía. No soy mucho de Ciencia Ficción y creo que con ese género soy bien extremista. Porque me hago fan de una franquicia ó no le doy ni importancia al resto de las películas. Me pasó con ALIENS. Amo a Sigourney Weaver. Las películas no son lo mismo sin ella, pero me gustaría ver aquellas entregas posteriores. Y ahora que enfermé, siento que "me sobra" el tiempo para ello. Sin embargo, estoy tratando de ponerme al día volviendo a la 4ta temporada de S.T. que no terminé de ver. Y digo que me salvaron la vida las cuatro porque me permitieron dejar de pensar en lo que había pasado. Me había visto capítulo tras capítulo en 3 días, días que me bastaron para distraerme y sanar, y no pensar en lo que había pasado.

Quizás no soy fan conocedora de la serie, como aquellos que se saben de memoria cada detalle y en qué parte sucedió, no tengo idea de muchas cosas pero le guardo muchísimo respeto y apreciación a tal producción, porque sin ella creo que no hubiese callado la tristeza que me llevaba soportar aquél hecho. En fin, nunca más la ví, porque había sanado. No quise más verla, porque ya estaba bien. Pero ahora que enfermé y tengo otros tiempos, más la salida de la última temporada, supe afrontarlo. Es que no quería ver una serie que veía cuando estaba mal, hace unos 3 años, por temor quizás. Pero es bueno enfrentar. Es bueno volver donde más mal estabas para saber todo lo que lograste y notar qué tan bien estás ahora... Así que acá estamos, viendo "Querido Billy" de la 4ta temporada, donde me había quedado.

Supe en algún momento de la vida que "Running Up That Hill" se había hecho conocida por la serie, pero nunca supe el por qué ni dónde. Claro, al final fué por éste episodio que yo no había visto... Prefiero la original, sin los violines. Amo las cuerdas orquestivas, pero no pegan (para mí) con ésta canción. Canción que escuchaba cuando trotaba y trataba de sanar, escapar de algo. Buscar la belleza natural al lado de las rutas, para lograr sobrevivir emocionalmente. Así que sí, mezclé y revolví todo. Max corriendo era yo, pareciera, escapando de la oscuridad con ese tema. Las casualidades de la vida, tal vez... Y cómo escuchaba ese tema, dios. Me resultaba tan representativo el "Is There So Much Hate For The Ones We Love? Tell Me, We Both Matter. Don't We?" (You. It's You And Me.). - No pude evitar emocionarme por algo que había pasado hace tiempo y lo supe sobrellevar. Porque, repito, siempre es bueno volver dónde estabas cuando estabas mal. Pero en éste caso, ver una serie que viste cuando estabas mal hace 3 años, y escuchar una canción que escuchabas cuando estabas mal hace 2 años me es muy intenso. Bueno, si mal no recuerdo, porque los tiempos se me alteran un poco a veces. Y tampoco es algo que quiera recordar demasiado. Quizás tenga como archivo mís "records" y fotos en instagram gracias a la app que uso para registrar cada kilómetro que hago. Pero prefiero no buscarlo ni verlo, así estoy bien, sin recordar tanto. Suficiente con ésta escena emotiva de dicho capítulo. Suficiente con representarme con Max, teniendo mucho por decir pero teniendo todo que callar.

En fin, seguiré viendo la serie. Prepararme para el gran final de tal. Y ésta vez, verla bien, yo bien. En estado normal, no triste queriendo tapar algo. Sino bien, queriendo cerrar aquella tristeza del todo, dejando atrás lo que pasó y lo que no. Y rogando que lo malo no vuelva a pasar... No quiero más contenidos multimedia para distraerme, sino que quiero disfrutarlos nada más como cualquier otra persona después de laburar ó antes de irse a dormir. Con una birra en mano en calores ó una chocolatada caliente en plena lluvia intermitente de éste norteño verano argentino. Sólo eso, una buena (y tranquila) vida.