Mientras la gente está ansiosa por el Mundial por creer que La Argentina volverá a salir campeón, siguen los problemas en la Patagonia. Mientras la gente se distrae con los therians y el regreso de la llama, está la reforma laborar... Cosas como éstas, me avergüenza un poco ser de Argentina. Siempre tapando el Sol con un dedo. Siempre utilizando de excusa que de tantas cosas malas que pasan, hay que disfrutar más de las buenas. Pero distraerse 24/7 es ignorar en totalidad todo lo nefasto que pasa. Quedarse más con lo bueno no es motivo para anular lo malo por completo, hacer la vista gorda y pasar por alto. Así que, ¿en verdad volvimos a los 2000 y nos estamos encaminando a los '90?
El Presidente se irá en helicóptero como De La Rúa ó se quedará más tiempo como Menem? Volvieron las marionetas de Telecom, ¿volverá el trueque, los lecops y los patacones? Ah, no importa porque hay 8 episodios en Personal Flow, todo bien. Ahí vá la gente embobada con eso.
Cuando era peque, me gustaban éstos comerciales. Pero claramente no era lo suficientemente capaz de entender el humor, para mí sólo eran los muppets argentos... Me dispuse a ver los cortos de antes y claramente no es algo por lo cual me reiría ahora. Con la serie de hoy, menos. ¿Burlarse de las personas no-binaries es motivo de chiste? Seguro, los que se ríen ahora, son gente que se crió con Marito Baracus y Marito Kids que entre sus personajes se dedicaron a denigrar a toda persona que no era blanca y flaca, burlándose también de no-videntes y con necesidades especiales. Ahora "volvió el antisemitismo" «gracias» a los israelistas que aparentemente incendiaron las tierras. Volvió el odio de aquellos que, seguramente, se criaron con South Park. De ahí aprendieron a esconderse detrás de un dibujo ó un personaje para expresar su degradante opinión, aquellos que se esconden detrás del teclado ahora están festejando que está volviendo todo a la normalidad, como antes, criticando a la generación de cristal. Sinceramente, "la generación de cristal" no tiene la culpa de que los padres de la generación x no los hayan querido, tratado a golpes, burlas y gritos. Esas cositas se ván a ver en terapia, no en contra de críos que sí fueron amados, que sí quisieron tener y no fueron un accidente por calentura. En fin.
¿Volveremos a la normalidad? ¿El desastre socio-político es lo que buscan y remarcan como normalidad? ¿Con un gobierno donde todo es negocio, ventas y empresas privatizadas? ¿Con un gobierno donde el INADI ya no existe? ¿Eso quieren? ¿Cargarse y cagarse en el otro? ¿Rebajarlo para sentirse superiores por sus miserias?
No soy generación de cristal, ni siquiera soy generación z. Soy millennial y también "me crié" y crecí con éstas estupideces. Soy una persona que vivió todo ésto, hasta llegué a ver con mí viejo las repeticiones en Volver del asqueroso "humor" de Olmedo y Porcel, viejos verdes objetivizando, cosificando a la mujer. Y no terminé así, degradando, odiando, burlando... Me resulta repugnante hoy oír a compañeros burlándose del "elle", de los transexuales, de los hombres homosexuales. ¿Con qué afinidad? ¿Curiosidad? ¿Interés oculto? ¿Ganas de tener el coraje de "salir del clóset" también y no animarse? ¿Por eso los detestan? ¿Porque son libres? Típica conversación de machos, en vez de hablar sobre laburo u otras cosas propias. O no hablar, porque al fin y al cabo, estamos entrenando y no en un bar. - Nunca voy a entender, nunca voy a aceptar el hecho de estar viendo siempre lo que hace, viste el otro. Como si el otro quisiera llamar la atención y como si ser libre permitiese serle acusado, acosado, señalado, insultado y burlado. Recuerdo estar en el auto con mí viejo, era jóven yo (pre-adolescente), estacionados esperando el semáforo y ver pasar a una chica con el cabello turquesa. A lo cual le hizo un comentario como "mirá lo que se hizo ésta ridícula" - Obviamente me enojé, me cansé de sus comentarios de siempre, y le contesté que no le importaba lo que ella hiciera. Y obviamente se enojó... Aún hace algún que otro comentario despectivo, 20 años después. Pero ya no es como antes, es leve, y yo trato de no darle bolilla. Es que él es de esas personas que les decís algo y se enoja, levanta la voz, se ofende y hace una terrible historia. Él puede decir todo pero nadie puede decirle nada... Aprecio a mí papá, pero no lo elegiría como abuelo con ese pensamiento. No me gustaría tener hijos y que terminen siendo así, o víctimas de alguien así. Fuí víctima de lo que hoy llaman bullyng, y nunca terminé siendo la misma porquería que fueron conmigo. Eso es sanar en verdad, eso es ser valiente. No querer hacerles lo mismo a los demás porque no tuviste la valentía de superar, y siendo mayor prefiriendo la venganza para sentirse superior, para sanar aquel crío interior que se guardó todo el odio y el dolor.
Por suerte, la vida me trajo mujer, con los ovarios bien puestos para sanar por mí cuenta. Gay como karma contra mí padre, y porteña para enseñarles a los de otras provincias (porque ahora vivo al norte) que no todos somos pedantes, creídos, ignorantes y delicados (ah, y blancos decendientes de europeos). Y con la consigna general de que hay otras cosas más interesantes que andar viendo detalles de los demás, los demás que a nadie molestan siendo lo que son y lo que quieren ser. Porque, aquella vez con mí padre, era una simple chica que sólo caminaba contenta con sú pelo personalizado. Haciendo lo que le gusta, y no dejando lo que le gusta por culpa de los demás... ¿Algún día me toparé con alguien así, que no confunda Libertad con Libertinaje? Es muy difícil encontrar a alguien que esté en desacuerdo con el gobierno actual para entablar una conversación sincera sin terminar en discusión. Pero creo que aún es más difícil encontrarse gente que no sea cruel con el aspecto y sentimiento ajeno. Difícil encontrar un blanco que no trate de negro, marrón a los demás. Difícil incluso encontrar un heterosexual que no tenga siempre en sú plato algún bocado contra la homosexualidad. Incluso un homosexual puede burlarse de un bisexual... El mundo se está volviendo a pudrir y no puedo hacer nada al respecto, sólo cerrarme a ello y abrirme más al budismo. Pero eso incluiría dejar de hablar con mí padre, con mí hermana (que es casi igual). Entonces, ¿cómo conseguir esa paz sin tener que desapegarme de todo y de todos? No puedo hacer que mí padre deje de serlo y mí hermana deje de ser la única fraternidad que me tocó tener en ésta vida. Creo que sólo me queda mí madre, aunque aún no la conozco tanto, tal vez. Sino en partes, en etapas, y cambiada. Recuerdo que siempre "me molestaba" con los tatuajes. Y luego, después de tanto decirle que me deje en paz, dejó de criticarme. Sé que ella es más comprensible, más empática (es de cáncer, qué esperaba). Y es mí madre. Una madre que ella no tuvo, porque no la quiso tanto. Porque ni sú propio padre la quería, creyendo que no era suya. Porque la crió sú abuela.
Dicen que somos lo que mamamos de críos, pero por suerte no soy mí padre, mí madre, mí hermana. Ni mi madre es su propia madre ni padre. Ella es ella. Yo soy yo. Pero lastimosamente, vivo en un país, en un mundo donde no hay más yo. Y me es muy difícil sobrellevarlo, a veces. Y por eso estoy donde estoy, como estoy. Alejada de todo, de todos. De los vicios, de los mal hablados, de los maltratadores, de los tibios, de los burlones, de la televisión, de las redes, trato. Difícil también cuando trabajás de ésto, con ésto. Es querer ver algo y que el algoritmo roto te muestre otra cosa. Es promocionarse un concurso, que participes, que ganes, que te enteres que es una estafa, que no caigas pero quieras reportar para que nadie más se adhiera pero que no te dén pelota... ¿En verdad estoy acá en éste mundo tan inmundo? ¿Y qué se supone que tengo que hacer? Yo sólo quiero vivir, no sobrevivir ni subsistir, ni convivir. Por eso me gustan los animales, porque no hablan, no critican, no hieren. Las plantas no te dicen qué mal estás, que raro sos, sólo trasmiten que ellas están mal y te piden agua, cortar sus hojas y ramas secas. Porque podando lo malo, crecen mejor. No arrancando... Creo que yo hice ésto durante mucho tiempo: No me desaparecí, no arranqué lo seco. Simplemente me esfumé, corté poco a poco lo que estaba mal, lo que me hacía mal. Sólo que, a veces, el agua que me levanta no me alcanza.
Ojalá hubiese sido verdad que mí vida terminase a los 34 años como aquella corazonada que tuve. Porque, por más onda que le ponga y ame a la vida, es muy difícil cuando el humano lo arruina todo. Quiero una vida vacía. Pero vacía en el sentido humanidad, que la sociedad no exista porque todo lo destruye ó altera... Así que sí, me es más fácil no estar acá, no existir yo en vez de los billones que somos. Me es más fácil no continuar a que esperar a que la sociedad cambie y deje de ser tan podrida. O al menos preferiría yo dejar de ser tan empática... A veces sí, me gustaría ser esa sencillez de persona. Levantarse, laburar, tragar y descansar. Aquél NPC que tantas veces mencioné en otros textos. Aquél ser que no es, irónicamente, que sólo respira y hace de manera automática, monótona, todo lo que tiene escrito en la frente como rutina repetitiva, en buclé, una y otra vez configurada hasta morir. A veces me gustaría ser así, como cualquier idiota, no ser ni pensar y mucho menos sentir tanto. Que no moleste ya y que deje de doler. Pero me tocó ser así. Y, sinceramente, ya no sé qué hacer conmigo.