Hoy te soñé. (Bueno, ya ayer 6). Me desperté tras verte, verte bien, hablarte, escribirte luego. No puedo expresarlo con un "como los viejos tiempos" porque no fué así. Fué comenzar de nuevo, sin rencores, sin dudas, sin pasados ni ataduras, sin miedo ni nada, al natural. Fuímos los mismos pero distintos. No éramos desconocidos, éramos nosotros y lo sabíamos, pero sin ser justamente lo que nos separó. Fué raro y real. Fué entrar al club y encontrarte en una banca con tus compañeros, pero sólo ver tu nuca. Verte de espalda pero saber que eras vos. Verte y no saludarte, pero tampoco evitarte e ignorarte... No recuerdo lo siguiente, lo único que sé es que hubo palabras, las iniciaste. Y, repentinamente, textos. Y que, por consiguiente, el sueño terminó pronto conmigo en casa esperando a que me respondas lo que te había escrito. Eso sí, ahí sí puedo mencionar el "como los viejos tiempos" por verme a mí ahí, esperando.
No sé de dónde surgió todo ésto. Fué un sueño raro pero bueno. Porque no fué como antes, no era verte volver después de alejarte, como la fase 1. Tampoco era evitarte después de un reencuentro casual trás cruzarte en un sitio en común, como la fase 2... No, era simplemente como algo a futuro. No soñar con aquel presente (el de ese entonces) y el deseo de que sepas volver. Ni tampoco era alcanzar aquella resignación de saber que no lo ibas a hacer. No, tampoco. No era ya fase 1 ni 2, parecía la 3. Era el soñar un mañana que, no sé si es posible ó imposible y si lo quiero ó no, pero ahí estaba como probabilidad. Una posibilidad que no es un deseo, sino algo tan común que a cualquiera le puede pasar y que yo lo podría tomar naturalmente, si quiero. Ahora, la duda, es el por qué. ¿Por qué soñarte, otra vez, después de tanto tiempo? ¿Por qué trás ya pensarte?
El Jueves te recordé. Y aquella noche tuve una sensación extraña: Una sensación trás haber escuchado a Lanita en el gimnasio y a Fleetwood Mac luego, en la radio, ya en casa... No te había recordado profundamente, dejé de hacerlo hace mucho, de hecho. No se me vino a la mente aquél pasado, ni lo lindo ni lo doloroso, nada de lo vivido. Simplemente, te me viniste a la mente, como quien se acuerda de la existencia de alguien que no trata desde hace bastante tiempo. Como quien, de la nada, recuerda un buzo que no usa hace mucho, que no recuerda dónde está. Eso. No tuve recuerdos ni nostalgias ni reproches ni odios, nada. Simplemente, surgió en mí mente, el hecho de que existías, exististe y existís... Con el pasar de las horas, trás un leve análisis del por qué de éstas casualidades musicales, me dí cuenta que esa sensación ya la había vivido antes con otras personas. Personas con las que tuve algo. Recordé que, a veces, de la nada se me venía sú existencia a mí memoria. Lo llamaba conexión, porque era gente que quería (aunque, con el tiempo, me dí cuenta que no ó no tanto). Pero era pensar en la existencia de alguien sin haberla visto, escuchado, sentido ni nada al respecto ni relacionado profundamente (como las canciones en éste caso). Sólo era venirme sú presencia a mí consciencia en un momento cualquiera. Y la mayoría de las veces era porque esa persona no estaba bien. Claramente, ésta vez, fué distinto. No sólo por las canciones, sino también porque esa era gente con quien yo había perdido contacto recientemente por días, semanas, exageradamente meses pero no años. Era una conexión que aún estaba todavía aunque intermitente, disolviéndose cada vez más. ¿Pero ésto? No pasaron meses, pasaron añares. Así que, ¿por qué habría de venirme tú persona a mí mente después de tanto tiempo y sin motivo? Que, obvio, no lo estoy tomando a mal. Sólo me quedó resonando una duda, aquella corazonada mía. El querer no escucharme, no hacerle caso mejor y esperar a que estés bien. Que me haya equivocado y que no te haya pasado algo malo. Sino, lo contrario. Y que estés bien, animado como te soñé luego.
Quizás estoy haciendo mucho análisis por nada. Quizás nunca sabré en verdad cómo estás. O quizás es mera coincidencia, con éstos tiempos, el pensarte por la época y los cambios. Por un nuevo mes que está pasando, el clima, entre otros movimientos. Mí nuevo yo, tal vez, con sus pequeños avances. El hecho de que oscurece más temprano, cada vez, y se viene ese característico frescor por las tardes en vez de que sean por las noches. O tal vez las cesantes lluvias que insisten en perdurar pero ya no pueden estar siempre presentes, no como antes. Sí de manera tenue, porque el Sol sale, pero se vuelve a esconder junto a los indecisos vientos que me hacen pensar en que pronto me tendré que abrigar devuelta y no quiero. por incomodidad... Todo ésto me recuerda cuando empecé a entrenar. Quizás me estoy percatando de que ya estamos a 1/4 del año, pasando todo tan fugáz, en cierta forma... Quizás, el saber que ya estamos en el mes cuatro, me recuerda a cuando arranqué funcional allá en Abril del 2021. Para luego, con el tiempo, conocerte, hablarte, conocerte más y dejarme conocer más aún. No lo sé, y quizás tú existencia a través de esas dos canciones, se me vino por algo. Y espero que no por el hecho de que en verdad estés triste (porque deseo que estés bien). Ensueños te me viniste por algo también pero tampoco sé y ruego que no sea algo malo. Quizás sólo sea un sueño. Como dicen: "los sueños, sueños son". Pero a veces son mensajes, ¿o no? ¿Quién sabe? Quiero una respuesta rápida porque tampoco quiero averiguarlo por mí cuenta de manera extenuante. Es que a veces es mejor la ignorancia si sabés que no vás a obtener el conocimiento concreto. Quizás deba olvidar éstos recordatorios como señales, por el bien mío. No lo sé. Sólo sé que, de la nada, te pensé aquel Jueves y te soñé éste Lunes. Sin más que un leve recordatorio de que fuíste aquél buzo que tenía siempre conmigo y de la nada "desapareció" entre mís cajones. Quizás porque ya no tenía tanto frío.
No puedo decir que te extraño. No puedo decir que te recuerdo, porque ya olvidé casi todo. Aunque lo debo tener bien en el fondo de mí, con cada detalle. Pero sé que no lo tengo que descomprimir porque no me apetece, no lo quiero devuelta, no lo deseo, no lo imploro. Estoy bien así, y asumo que vos también... Tal vez, como no pudimos hacer las pases en la realidad, soñé que las hicimos ahora en aquél universo paralelo mental. Quizás sólo sea eso, que en verdad estás bien con vos, conmigo. Y que yo también estoy excelente conmigo, con vos. Listos. Que no somos los que fuímos pero siempre seremos nosotros, aquellos que no seremos con otros. Porque fuíste una versión tuya que asumo que nadie verá, tendrá. Así como yo fuí alguien que nadie sabrá ni conocerá. Creo que sí, que siempre serás aquél buzo que usaba cada día, el favorito, el elegido. Pero que si me preguntan las salidas que tuve con tal, no las sabré nombrar. Porque me importó más el con quién que el para qué. Porque "sólo" fuíste aquel buzo único, aquél que llevé puesto cada vez que pude pero que ya no recuerdo por dónde ni por qué. Aquél que sólo dejé de usar una noche, repentinamente de la nada, y lo guardé porque sentía que ya no me quedaba como me gustaba. Pero que siempre recordaré como aquel mejor buzo que tenía y me contenía.